El Servicio de Nefrología se dedica al diagnóstico, seguimiento y tratamiento de las enfermedades del riñón y de las alteraciones relacionadas con su función. Entre las patologías más frecuentes que atendemos se encuentran:
- La enfermedad renal crónica de todas las etiologías.
- La nefropatía diabética.
- La hipertensión arterial.
- La proteinuria y las alteraciones del sedimento urinario.
- Las enfermedades glomerulares y tubulares
- Alteraciones electrolíticas y trastornos ácido-base.
- El Síndrome Cardiorrenal, como complicación cardiaca de la enfermedad renal.
- Las enfermedades renales hereditarias, como la poliquistosis renal.
- El trasplante renal, tanto en el seguimiento del injerto como del paciente trasplantado.
- Los pacientes en diálisis (diálisis peritoneal, hemodiálisis en hospital o hemodiálisis domiciliaria).
- Complicaciones renales de otras especialidades (oncología, hematología, cardiología, reumatología, endocrinología…).
La enfermedad renal crónica es un problema de salud de gran importancia, ya que afecta a una parte significativa de la población y muchas veces no da síntomas en sus fases iniciales. Por ello, la detección precoz y la prevención son fundamentales. Controlar la presión arterial, la diabetes, mantener una alimentación saludable, evitar el consumo excesivo de sal y no abusar de antiinflamatorios son medidas clave para cuidar la salud renal a lo largo de la vida.
La detección de la enfermedad renal en fases precoces es la mejor forma de abordar dicha enfermedad. Dicha detección se debe realizar mediante una sencilla analítica de sangre y orina en personas que tengan factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes, antecedentes de problemas cardiacos o cerebrales, obesidad o edad mayor de 60 años.