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2-12-2019. El Clínic de València aplica la innovadora teràpia CAR-T contra la leucèmia i limfoma al primer pacient en la Comunitat Valenciana

  • Entre un 30% y un 40% de los pacientes que no tenían otra alternativa terapéutica, podrán beneficiarse de la nueva terapia

València (2.12.19). El equipo de Hematología del Hospital Clinico Universitario de Valencia ha iniciado hoy la aplicación clínica de la nueva terapia CAR-T, infundiendo por primera vez en la Comunitat Valenciana esta novedosa forma de terapia génica a una paciente.

 

Un total de 11 hospitales de España, dos en la Comunitat (El Hospital Clínico y el Hospital la Fe) están acreditados para llevar a cabo este nuevo tratamiento para determinados casos de leucemia y linfoma.

 

Carlos Solano, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia de del Hospital Clinico Universitario, ha explicado que "esta terapia marca el inicio de una revolución en el campo de las neoplasias hematológicas y en un futuro próximo, probablemente en toda la oncología. Entre un 30% y un 40% de los pacientes que no tenían otra alternativa terapéutica, podrán beneficiarse de este innovador tratamiento".

 

"La terapia CAR-T constituye una forma de inmunoterapia personalizada y dirigida específicamente frente al tumor que ha demostrado una eficacia clara, con una tasa de curación elevada. Se abre una nueva esperanza de tratamiento para pacientes con linfomas y leucemias refractarias considerados incurables hasta la actualidad" ha explicado María José Terol, Jefa Clínico y responsable de la Unidad de síndromes linfoproliferativos del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

 

"Una de las funciones de nuestro sistema inmunológico es eliminar las células tumorales a través de los linfocitos T. Por diversos motivos, se puede perder esta función y se puede desarrollar una neoplasia, es decir, una formación anormal en alguna parte del cuerpo de tejido en forma de tumor. La nueva terapia CAR-T, consiste en extraer linfocitos T del propio paciente e introducirles un gen en el núcleo con la ayuda de un virus modificado, esto hace que los linfocitos del paciente expresen en su superficie un nuevo receptor capaz de reconocer al antígeno específico del tumor y combatirlo" ha explicado Carlos Solano.

 

El primer paso fue la extracción de linfocitos de la propia paciente, y posteriormente estos fueron enviados a EEUU donde se realiza la modificación genética. Los leucocitos reprogramados se "expanden" en laboratorio (se les añade medio de cultivo para que proliferen) y posteriormente se devuleven al centro y se infunden al paciente. Antes del tratamiento, se le aplica a dicho paciente una ligera quimioterapia con el fin de preparar el organismo para que dichos linfocitos ejerzan su función.

 

"Alrededor de 24 horas después de la infusión de las células CAR-T se produce una reacción inflamatoria, lo que constituye una señal de que los linfocitos modificados están proliferando e induciendo la liberación de sustancias inflamatorias con el fin de eliminar el tumor. Por ello, los pacientes requieren ingreso para su vigilancia intensiva", ha explicado el jefe del Servicio de Hematología.

 

Desde la selección del paciente hasta la administración

 

El proceso es complejo y se inicia con la selección del paciente con uno de los diagnósticos para el que existe indicación en este momento. Seguidamente, y tras extraer sus propios linfocitos, estos se envían a uno de los dos laboratorios autorizados a nivel mundial donde se preparan y se devuelven de nuevo al centro. Por último, estos se administración al paciente de nuevo y se tratan sus posibles complicaciones.

 

"Es un procedimiento complejo y que justifica que el Ministerio de Sanidad haya seleccionado para la administración de la terapia CAR-T a centros con gran experiencia en el uso de terapias antitumorales complejas, incluyendo el trasplante de progenitores hematopoyéticos" ha explicado Carlos Solano.

 

La puesta en marcha de esta terapia ha requerido el trabajo de un equipo de más de 20 profesionales, fundamentalmente hematólogos y farmacéuticos pero también neurólogos, médicos de UCI, infectólogos y microbiólogos y personal de enfermería, entre otros.

 

Tal y como ha explicado Carlos Solano " aunque el proceso acaba de empezar y aún es pronto para saber si el tratamiento será efectivo, la experiencia ha sido muy gratificante y emocionante para los profesionales sanitarios que han participado". "Se abre una nueva esperanza que ha demostrado una eficacia significativa de curación para numerosos pacientes hasta ahora incurables" ha añadido.